Artículo escrito por Caterina Vella

En la década de 1995 al 2005 las novias limeñas soñaban con la fotógrafa Paola Denegri retratándolas vestidas de blanco. Había que quedar mínimo seis meses antes para tener ese privilegio. A pesar del éxito, Paola Denegri decidió dejar atrás esa etapa de su vida artística transfigurando con pinturas, químicos y tijeretazos sus más celebrados retratos para la muestra Educación Sentimental (2004), en Galería ARTCO.

Poco después se despediría del Perú para partir con su familia a Toronto, donde llegaron en pleno invierno canadiense. Atrapada por la nieve convirtió su ‘basement’ en taller y empezó a hacer cuadros en técnica mixta utilizando fragmentos de sus fotografías y óleos. En medio de la soledad, la lejanía y el frío nacen Chronicles of a Journey (2007), Pinckerbell (2012) y Portraits (2013), que expone en Toronto, Ottawa y Boston. 

Luego descubriría el papel japonés con el que realiza detallados collages para Ojos que ven, corazón que no siente, Galería Vértice (2013). De vuelta en Lima, inquieta y con ganas de seguir experimentando, se vuelca a la pintura de cuadros de gran formato sobre tablas de MDF.           

“Desde que tenía 18 años y estudiaba Psicología en la PUCP he querido pintar”, se confiesa Denegri. “Mis retratos de novias intervenidos parecían acuarelas. Después de los collages quise hacer algo que me permitiera fluir con mis pinceles”. 

Aplicando lo aprendido en su Maestría en terapia a través del arte, la psicóloga y artista se dejó llevar por su inconsciente del que empezaron a emerger incompletas figuras rodeadas de mar que, capa tras capa de pintura, fueron tornándose cada vez más figurativas.

“Trabajo sin ideas previas, eran cosas marinas indefinidas, una influencia de los collages. Empecé a afinar los personajes y fueron apareciendo seres un tanto ambiguos que representan a mis seres queridos que dejé en Canadá”, reflexiona la artista.   

Es así como los cuadros de la exposición The Red Book (Lieber Mine): Capítulo Celeste, en alusión al Libro Rojo de Carl Jung, son imágenes que remiten a aspectos importantes de la vida de la artista, son su Libro Rojo. “Ha sido mi terapia, buscar la belleza es un antídoto a la tristeza”, concluye Denegri lista a inaugurar en la Sala de Arte de El Olivar su individual número once, esta vez de pinturas de gran formato.

The Red Book (Lieber Mine): Capítulo Celeste se puede visitar del 7 al 18 de diciembre 2016, en la Sala de Arte del Centro Cultural El Olivar, de lunes a sábado de 10 am a 8 pm. Ingreso libre.

‘The Red Book (Lieber Mine): Capítulo Celeste’ – La belleza como antídoto contra la tristeza

Post navigation


Agregue un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *